Voluntariado y Educación

El creciente individualismo en la sociedad tecnificada, y el estilo de vida orientado a la esfera privada no ayudan a fomentar el voluntariado; si a esta añadimos la mala imagen creada por organizaciones que han usado a los voluntarios como mano de obra barata, el panorama se complica; además, la mayoría de los voluntarios son mujeres, y muy pocos jóvenes:no existe una cultura del voluntariado, y es por ello que los poderes públicos deben implicarse en ello.

Por otro lado, algunos estudios han demostrado que en la mayoría de las ocasiones, la participación voluntaria se ha reducido a una única experiencia, y cuando ésta se ha acabado, el participante no ha vuelto a buscar más oportunidades.

Es prioritario establecer el voluntariado, tomado como dimensión de crecimiento personal y elemento de mejora social, como parte del currículo escolar, sobre todo en el ciclo 15/18 años; mientras tanto, será importante la sensibilización y concienciación de directores de centro, profesores y consejos escolares, incorporando sesiones divulgativas y formativas tendentes a conformar planes de participación.

Y por parte de los servicios correspondientes de la Administración, ayuntamientos, etc, potenciar la búsqueda de candidatos en distintos ámbitos sectoriales;en éste sentido es de consideración el éxito que está teniendo en grandes empresas (Telefónica, Banco de Santander, etc) la responsabilidad social corporativa (RSC), que involucra a una gran cantidad de empleados, no esperando que se apunten, sino dirigiendose directamente a ellos.

Anuncios